La Otra Clase de Hackers

Ayer surgió en medios el muy comentado, re-twitteado y compartido artículo de Bloomberg-BusinessWeek: How to Hack an Election. El artículo (#longread) narra las hazañas de Andrés Sepúlveda y su grupo de hackers trabajando para consultores políticos para desprestigiar a los oponentes de candidatos que buscan ganar elecciones importantes en países de LatAm (incluyendo a México).

El artículo es sin duda interesante y expone una problemática que es real y que genuinamente sucede tras las bambalinas de lo que nosotros observamos y leemos en el Internet alrededor de elecciones políticas. Sugiere considerar este lado oculto de las contiendas electorales, en las cuales ciertamente surge manipulación de la cual en muchas ocasiones ni siquiera nos percatamos como público.

Lo que nos brincó a la vista a nosotros en Dev.F. no es la legitimidad o veracidad del artículo, el cuál parece ser una investigación bien hecha por profesionales que conocen y se han sumergido en el tema. Lo que resaltó ante nuestros ojos es una conversación en la que ya tenemos más de año y medio (desde que nació Dev.F.) participando activamente: el uso de la palabra hacker.

Lo más importante para nosotros: existe otra clase de hackers

Lo que nosotros hemos alegado y empujado desde el comienzo de nuestros días es que hacker no solamente tiene la connotación negativa que recibe en el artículo de Bloomberg, la cual se refiere a delincuentes, criminales y genios cibernéticos utilizando sus habilidades para fines sombríos o cuestionables.

Existe también una connotación sumamente positiva de la palabra hacker, sobre la cual hemos ya publicado, la cual hemos mencionado en conferencias y la cual forma parte del pilar filosófico central sobre el cual se erige Dev.F. y el cual es la razón principal de su existir.

Hemos sido incansables, firmes y quizá hasta implacables en empujar nuestra visión de hackers que construyen y que utilizan sus habilidades no para romper, torcer o deformar, sino para todo lo contrario: para poner sus talentos tecnológicos al servicio de las personas y para aprovecharlos para resolver problemas de todo tipo que hasta ahora no han podido ser resueltos.

Entonces sí, entendemos que existe una visión establecida de hackers como expertos en seguridad digital y en temas de vulnerabilidad de sistemas, así como el uso tradicional de la palabra por medios de comunicación para referirse a quienes logran romper o penetrar este tipo de sistemas computacionales. Pero esa NO es la única connotación de la palabra hacker.

De la misma forma en que un martillo puede ser utilizado para golpear a alguien o para construirle una casa a esa misma persona, de la misma forma existen dos caras de la moneda para quienes son llamados hackers. Ser hacker puede significar lo que expresa el artículo de Bloomberg, pero también significa utilizar una herramienta, como lo es la tecnología, para generar cambios positivos en nuestra sociedad, comunidad, país y región.

Justamente en Dev.F. ya han pasado por nuestros programas cerca de 500 personas que aprendieron este tipo de cultura hacker, en positivo. Estas personas la están aprovechando para construir nuevos productos de software que tengan un impacto positivo en sus comunidades y ciudades a través de sus nuevos proyectos personales, de su trabajo en empresas y de sus nuevas ideas que ahora están pudiendo materializar en soluciones tangibles a persistentes problemas del contexto mexicano. Y esa es la connotación positiva que buscamos darle a nuestros hackers. :)