To be Sensei

Ser Sensei en Dev.F. ha sido una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida, tal vez porque en mi caso ha sido una transición muy especial: pasé, de ser un alumno de Cinta Roja quien estaba descubriendo la cultura hacker, a convertirme en un predicador de la misma.

Y es que el reto no ha sido nada sencillo. La responsabilidad de guiar a un grupo de programadores que llegan a Dev.F. con la firme intención de mejorar sus habilidades y aprender todo lo posible, de convertirse en hackers con hambre de resolver problemas con código y buenas prácticas, me ha hecho esforzarme al máximo. También me ha llevado a instruirme y descubrir cómo funcionan las cosas, a documentarme lo suficiente para responder a todo tipo de preguntas de cualquier tecnología que les llame la atención. Asimismo me ha llevado a prometer leer sobre las preguntas para las cuales no he tenido respuesta, para así responderlas al siguiente día, lo cual, al final, acaba siendo un importante aprendizaje para mí mismo.

Compartir con ellas y ellos la cultura hacker colaborando, construyendo, ayudando, mejorando y rompiendo cosas, me ha llevado al límite, me ha forzado a dar lo mejor de mí, a ser lo suficientemente bueno como para poder ser representante de esta cultura. Me ha movido a querer ser mejor al hablar, al usar los tecnicismos correctos, las pronunciaciones en inglés con el acento adecuado y tantas cosas más.
Esta responsabilidad me ha llevado a buscar ser digno del título de Sensei.

Developing

Es entonces cuando después de empujar y esforzarme todos los días algo maravilloso sucede: la cultura hacker cobra vida, mis des-alumnos de pronto comienzan a esforzarse más, se documentan, aprenden y se dan cuenta de que no temen a romper cosas, se ayudan entre ellos y ellas, tiran código como los grandes, resuelven problemas con algoritmia, su sintaxis es perfecta, se inscriben para participar y ganan hackatones. No esperan que nadie les enseñe, ellos buscan, superan los límites, investigan, experimentan, preguntan, imaginan, sus ideas fluyen y se cuestionan. Comparten opiniones y se complementan. Justamente es entonces cuando se convierten en verdaderos “des-alumnos”, dejando así, atrás los métodos tradicionales de aprendizaje, cada día más obsoletos. Ellas y ellos no se dan cuenta aún pero se han convertido en hackers.

Busco describir esta experiencia en un par de párrafos, pero la verdad es que ser parte de esta hermosa comunidad es una gama de vivencias únicas. No terminaría de describir el estar entre tantas personas que no consideran que algo sea imposible, el escuchar las historias que cada uno tiene para contar, las experiencias de vida y trabajo que cada uno puede compartir. Estas historias no sólo me emocionan, sino que también me han acercado. Después de las primeras 4 semanas del Batch 8, todo es más divertido, mis des-alumnas y des-alumnos tienen la confianza de ponerme un pseudónimo: "BlissFull" o "Blissio" (en mi caso). Las sesiones han dejado de ser serias, se han llenado de matices con bromas locales y referencias cómicas. Ahora, todos nos conocemos, ahora todos somos amigos.

hackers-friends

Cuando los mentores nos visitan para compartir su experiencia y las raíces de su éxito, las y los des-alumnos no pierden el tiempo: hacen las preguntas necesarias, sacian su hambre por saber cómo es que ellos lo hicieron, como llegaron a donde están. Demuestran su anhelo por replicar su éxito y están decididos a obtener respuestas: un indicio más de que ahora son hackers. Ya nada los va a detener.
El ser parte de Dev.F como Sensei me ha acelerado. He aprendido tanto en tan poco tiempo, que no hay duda que la mejor manera de aprender es enseñando. He conocido personas tan interesantes y al mismo tiempo tan profesionales. Son realistas y soñadoras, esforzadas y decididas. Las he visto mejorar aún más gracias a la cultura hacker aplicada, de la misma manera en que yo he mejorado gracias al gran equipo de Senseis que conforma a Dev.F, el cual nunca me ha dejado solo. ¡Gracias Héctor Patricio!

Héctor Patricio

Dev.F. es el ecosistema perfecto para la persona inquieta, emprendedora, la que quiere ir más allá, la que es curiosa, disruptiva, de la que hackea su propia persona con trabajo duro.
Inscribirme a Dev.F. ha sido una de las mejores decisiones que he tomado.
Definitivamente en Dev.F, desarrollamos personas y yo soy una instancia de ello.